Cómo cambiar el overgrip de tu pala de pádel (y cuándo hacerlo)

Hay algo que la mayoría de los jugadores de pádel tienen en común: llevan semanas —a veces meses— con el overgrip en un estado que ya no debería estar en ninguna pala. Lo notan. La pala resbala un poco más en los remates. Tienen que apretar más fuerte de lo normal. Pero el overgrip es barato y cambiarlo da pereza, así que ahí sigue.

El problema es que un overgrip en mal estado no es solo una cuestión de comodidad. Cuando aprietas más fuerte para compensar el agarre perdido, aumentas la tensión en el antebrazo y el codo. Con el tiempo, eso se nota.

Esta guía te explica cuándo cambiar el overgrip, cómo hacerlo en menos de dos minutos y qué tipo de overgrip va mejor según tu forma de jugar.

Grip vs overgrip: cuál es la diferencia

Antes de entrar en materia, conviene tener claro de qué estamos hablando exactamente, porque los términos se confunden con frecuencia.

El grip es el vendaje original que viene de fábrica en el mango de la pala. Es más grueso, tiene una base esponjosa y está pensado para durar —no se cambia con frecuencia. Si el grip original se deteriora mucho, cambiarlo es un trabajo más laborioso que requiere quitar la terminación del mango.

El overgrip es una capa adicional, mucho más fina (entre 0,4 y 0,9 mm), que se coloca encima del grip original. Mejora el tacto, absorbe el sudor, personaliza el grosor del mango y protege el grip de base del desgaste. Está diseñado para cambiarse regularmente —es consumible, como las pelotas.

La mayoría de jugadores juegan con overgrip sobre el grip original. Es la combinación estándar y la que recomendamos.

Cuándo hay que cambiar el overgrip — las señales que solemos ignorar

No hay un número mágico de partidos. Depende de cuánto sudas, de la intensidad del juego y del tipo de overgrip. Pero hay señales claras que te indican que ya es hora:

  • La pala resbala. Si sientes que tienes que ajustar el agarre durante el partido o que la pala se mueve en tu mano al golpear, el overgrip ha perdido adherencia.
  • El material está aplastado o liso. Un overgrip nuevo tiene textura y cuerpo. Cuando se aplana y queda completamente liso al tacto, ya no cumple su función.
  • Bordes levantados o rasgados. Si el extremo del overgrip se ha empezado a despegar o tiene roturas, es que lleva demasiado tiempo ahí.
  • Aprietas más fuerte sin darte cuenta. Este es el síntoma más sutil y el más importante. Si notas que acabas los partidos con el antebrazo cargado, parte del problema puede ser que estás compensando el agarre perdido.

Como referencia orientativa: con 2-3 sesiones por semana, deberías cambiar el overgrip cada 3-4 semanas. Si sudas mucho, cada 2 semanas. Si juegas una vez por semana en condiciones normales, puede aguantar 6-8 semanas.

Cómo poner un overgrip paso a paso

Cambiar el overgrip es más sencillo de lo que parece. Con dos minutos y un poco de práctica, queda perfecto.

  1. Quita el overgrip viejo. Desenvuelve desde la terminación del mango hacia arriba. Si tiene cinta adhesiva al final, despégala con cuidado para no dañar el grip de base.
  2. Limpia el mango. Si el grip original tiene restos de adhesivo o sudor acumulado, limpia con un paño seco antes de poner el nuevo.
  3. Empieza por el bisel. El overgrip tiene un extremo en punta o precortado. Ese extremo va en la parte inferior del mango, pegado al bisel (la terminación metálica o plástica de abajo). La mayoría de overgrips tienen una pequeña tira adhesiva en ese extremo para fijar el arranque.
  4. Envuelve en diagonal, sin dejar huecos ni solapas excesivas. El ángulo estándar es de unos 45 grados. Ve tensando ligeramente mientras envuelves — ni muy flojo (queda con arrugas) ni muy tenso (se rompe). Cada vuelta debe solapar entre 2 y 4 mm sobre la anterior.
  5. Termina cerca de la empuñadura superior. Cuando llegues arriba, corta el sobrante en diagonal para que el extremo final quede limpio. Fija con la cinta adhesiva que viene incluida en el overgrip.

El primer overgrip que pongas puede quedar irregular. Es normal. Al tercer o cuarto ya sale solo.

Overgrip fino o grueso: cuál va mejor según tu juego

El grosor del overgrip cambia la sensación del mango y, en cierta medida, cómo transmites la fuerza en cada golpe. No hay uno universalmente mejor — depende de tu mano y de tu estilo.

Los overgrips finos (0,4–0,6 mm) dan una sensación más directa y cercana a la pala. Son los preferidos por jugadores técnicos que priorizan la precisión en el golpe y quieren sentir bien la pala en la mano. También son la elección habitual si tienes las manos pequeñas o si el mango de tu pala ya es del grosor que te va bien.

Los overgrips más gruesos (0,7–0,9 mm) ofrecen más amortiguación, más volumen en el agarre y mayor comodidad en partidos largos. Son una buena opción si tienes manos grandes, si tienes tendencia a sufrir molestias en el codo o si buscas más absorción de vibraciones.

Los overgrips de Shockout

Diseñamos nuestros overgrips para jugadores que quieren agarre real en todas las condiciones de juego — no solo cuando están secos. Están disponibles en varios acabados (perforado para máxima transpiración, liso para tacto uniforme) y en distintos formatos según cuánto juegues: desde la bolsa de 2 para probar hasta el bote de 65 para tener siempre uno a mano sin pensar en ello.

Puedes ver todas las opciones en nuestra tienda de overgrips.

Preguntas frecuentes sobre el overgrip de pádel

¿Cuál es la diferencia entre grip y overgrip en pádel?

El grip es el vendaje original de fábrica en el mango: más grueso, más duradero, no está pensado para cambiarse con frecuencia. El overgrip es una capa adicional más fina que se pone encima para mejorar el tacto y la absorción de sudor. El overgrip sí está pensado para cambiarse regularmente.

¿Cuándo hay que cambiar el overgrip de la pala de pádel?

Cuando notes que la pala resbala, el material esté aplastado o liso, o tengas que apretar más fuerte de lo habitual. Como referencia, con 2-3 sesiones por semana, cada 3-4 semanas. Si sudas mucho, cada 2 semanas.

¿Overgrip fino o grueso para pádel?

Los finos (0,4–0,6 mm) dan más sensación directa y precisión. Los gruesos (0,7–0,9 mm) ofrecen más amortiguación y comodidad. Depende del tamaño de tu mano y de si priorizas tacto o comodidad.

¿Se puede jugar al pádel sin overgrip?

Sí, pero la mayoría de jugadores añaden overgrip porque mejora el agarre, absorbe el sudor y protege el grip original del desgaste. Si el grip de base está en buen estado, no es imprescindible — pero la diferencia en comodidad y control es notable.

¿Sabías que el overgrip es uno de los accesorios más subestimados del pádel? Todos hablamos de palas, zapatillas y pelotas, pero el overgrip es el verdadero héroe que mantiene tu juego firme y tu pala en su lugar. Así que vamos a darle el protagonismo que merece.

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